Antes se celebraba un novenario completo, donde la cátedra del Espíritu Santo fue ocupada por prestigiosos, sabios y santos sacerdotes o religiosos, que cantaban, alababan y decían cosas bellas a la Virgen, Algunos de estos predicadores de una oratoria exquisita, así el P. Calpena, Benavent, Romero, Magistral de Zamora, varios Canónigos de Cuenca y tantos otros sacerdotes y religiosos, que sembraron la buena noticia del "Evangelio", para decirnos que Cristo nos dio una Madre, la Virgen de Manjavacas en una vivencia con los hermanos que formamos parte de esta Comunidad Parroquial.
Después ha perdido vitalidad, quedando reducido a los siete días primeros que la Virgen está en la Parroquia. Creo que sería buena una revisión a nivel de Comunidad Parroquial analizar qué es lo mejor en estos tiempos para potenciar una asistencia masiva a esos cultos preparatorios, para la gran Función de la Virgen.
Hace tiempo apuntábamos la idea, de si sería factible, que la Imagen de la Virgen, todas las noches del septenario, saliese a los barrios al encuentro de sus hijos, donde están y conviven de una manera más continua, esta idea la veo con gozo, en la Novena que escribió a la Virgen en el año 1850 D. Antonio Cirilo Castillo en su introducción dice: "cuyo novenario, unidos ambos cabildos, podríais (si conviniese) repartir al pueblo en nueve barrios, para que en cada uno de los días de la novena, no faltase quien acompañe a vuestra Abogada, Madre y Patrona ...
Ello estimularía, uniría a los vecinos para preparar el barrio y recibir a la Virgen, en una palabra, los vecinos trabajarían y rezarían juntos.
Estamos necesitados de una gran carga espiritual, de valores humanos, que tenga como fundamento un conocimiento de Cristo y su buena noticia, el Evangelio.
El septenario sería la gran ocasión, para predicar esa "buena noticia.
Afluencia de fieles
Aprovechar que esté la Virgen en la Parroquia, creo que es el gran filón para buscar y estar con Cristo y con su Iglesia, así lo apreciamos durante los quince días que la Virgen está en la Parroquia, muchas personas, mayores y niños, jóvenes de ambos sexos, matrimonios, visitan a la Virgen todos los días que Ella, la Virgen es la Huésped - Dama con nosotros en la Parroquia.
Hemos sido elegidos por Ella, por la Virgen. Una Parroquia que tiene por Abogada y Patrona a la Virgen tiene algo que no se puede describir, pero que... la hace más religiosa, más generosa, más caritativa y a nivel de comunidad, más unida. Que ella, la Virgen, a sus hijos moteños nos dé la gracia de ser, dentro de la comunidad parroquial, signos de unidad y de amor.
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