Ntra. Sra. de la Antigua de Manjavacas
PATRONA DE MOTA DEL CUERVO
Portal NO OFICIAL dedicado a Ntra. Sra. de la Antigua de Manjavacas
 
 En Mota del Cuervo desde 1998 62 visitantes conectados 
 MENU
  NOTICIAS
  LA FIESTA
  FOTOGRAFÍAS
  HISTORIA
  LA IMAGEN
   Imagen Actual
   Imagen Antigua
   Corona Antigua
   Andas
   Arcos
   Vidrieras
 
  LA ERMITA
  DEVOCIÓN
  COPYRIGHT
   ¿Quiénes Somos?
   Colabora
   L.O.P.D.
 
  NUESTRAS WEBS








 Devoción: Oraciones

Volver

En esta sección mostramos algunas de las oraciones que se rezan a la Virgen de Manjavacas en diversas circunstancias de la vida, bien sea para pedirle gracias, bien sea para agradecer algo bueno que nos ha ocurrido.
 En la entrega, por la novia, del ramo a la Virgen
María, Madre de Manjavacas, hoy nos tienes aquí a tus plantas, después de habernos unido por el sacramento del matrimonio. Nuestros corazones rebosan de alegría. Esa alegría que siempre vemos reflejada en tu cara. Por eso, Virgen de Manjavacas, queremos pedirte que extiendas esta alegría y felicidad a todos los días de nuestra vida. Haz que cada día este amor que ahora borbotea en nuestro ser se ahonde y fructifique en nuestra vida. Que seamos capaces de traspasar este amor, como tú hiciste en Caná, a todos los que convivan con nosotros. El ramo que ponemos a tus pies flor de nuestro amor, queremos que tú lo fundas en nuestros corazones, y nos una en un amor tan estrecho que permanezca tantos años como tú vives el amor a todos los moteños. Enséñanos, María, a querernos de verdad. Ponemos nuestro matrimonio en tus manos. Que cada vez que en nuestra vida vengamos a verte, tu mirada caldee en nosotros el rescoldo de amor que ahora sentimos arder en nuestros corazones. Amén.
 En la visita a Manjavacas tras la compra de un (coche, tractor, camión ... )
María de Manjavacas, Auxilio de caminantes y Protectora amorosa de todos los moteños. Veme ante tus plantas implorando tu ayuda y protección. Sé que no puede uno andar más tranquilo en la vida que sintiendo el amparo de una Madre. Su cuidado nos libra de los peligros. Tú eres nuestra verdadera Madre. Tu solicitud y tu amor sé que nunca me puede fallar. Por eso, Madre de Manjavacas, al comprarme este... (coche, tractor, camión, etc ... ), he querido que uno de mis primeros viajes sea a tu Ermita. Sé, Virgen de Manjavacas, luz y guía en mi camino. Espero sentirte siempre conmigo cuando esté en la carretera. Contigo a mi lado recorreré tranquilo el camino. Hazme cumplidor de mi deber de conductor prudente, que piense siempre en los demás conductores. Que el amor, del cual estoy seguro me tienes, y mi correspondencia agradecida hagan fructificar mis pasos por la carretera en un cotidiano canto a la comprensión y a la acogida entre los hombres. Guía de los caminantes. Protégeme siempre. Amén.
 En la visita a Manjavacas, para pedirle una gracia especial a María.
Un hijo siempre acude a su madre. En su regazo encuentra refugio y ella es la fortaleza que muchas veces le falta. ¡Qué significativo ese niño con los brazos abiertos andando a trompicones hacia los brazos que le tiende la madre! Ella es la única que salva su caminar. Así acudo hoy ante ti, María de Manjavacas. Vengo a decirte que sin ti me siento como un niño abandonado e indefenso. Intento andar, pero me falta la fuerza necesaria. Sabes perfectamente, Madre, mi necesidad, lo que hoy vengo a pedirte. Quizá podré parecer algo egoísta, achácalo a plena confianza en tu amor. Entiende que mi necesidad es apremiante, que tu ayuda me es absolutamente necesaria. Estoy convencido de que a una madre no hace falta pedirle las cosas, averigua ella antes lo que nos falta. Esto, María, me da en estos momentos confianza. Tú que eres la "Omnipotencia Suplicante". la siempre en Caná, preséntale a tu Hijo mi deseo. Mi oración, hace que me sienta muy cerca de ti porque, aunque egoísta, te siento muy necesaria. Convierte, Madre de Manjavacas, esta imperfecta necesidad, en una constante presencia tuya en mi alma, que tenga siempre presente tu vida y tus palabras. Amén.
 Acción de gracias a la Virgen después de haber recibido un favor.
Madre, Virgen de Manjavacas, heme aquí a tus plantas con el corazón agradecido. He oído decir infinidad de veces que cuidas de nosotros con verdadero amor de Madre, que acudes en nuestro auxilio cuando te llamamos y necesitamos. Ahora me has demostrado que es realmente verdad. ¡Gracias, Madre! Perdona la pobreza de mi agradecimiento, por mí te daría todo lo que soy y tengo. Pero entiendo que tú no esperas de mí regalos materiales. Te agrada que eso lo dé a los pobres y humildes. Lo que te agrada es recibir mi corazón agradecido, para infundir en él los sentimientos del corazón de tu hijo Jesús. María, que mi gratitud por la gracia que me has concedido sirva para que mi vida se acerque más a tí y a tu Hijo. Que entienda claramente que sin ti y sobre todo sin tu Hijo, no soy nada. Gracias de nuevo, Madre, aquí tienes a un verdadero hijo agradecido, que lo mismo espera estarlo mañana. Amén.
 Celebración de un aniversario, conmemoración o cualquier acto festivo en el recinto de Manjavacas.
¡Qué madre no se alegra al ver el gozo de sus hijos! María de la Antigua de Manjavacas, hoy te vemos contenta y feliz. A las madres les cuesta poco trabajo compartir la alegría de aquellos que aman. ¡Y cuánto sabemos que nos quieres, María de Manjavacas! Nosotros hoy estamos gozosos. Hemos venido a tu Ermita a celebrar... (Aquí puede manifestarse el motivo de la venida) Tenemos que decirte en primer lugar, que esto es posible porque tú cuidas de nosotros y no proteges. Tu solicitud por nosotros hace posible estos momentos dichosos. Queremos que esta oración sea una invitación para que compartas con nosotros la alegría, nuestras risas, nuestras canciones, nuestra comida, nuestras palabras. Sin ti, María de Manjavacas, nuestra reunión no tendría sentido. Eres nuestra primera invitada. Queremos pedirte una cosa sencilla: que esta dicha y este gozo que hoy sentimos vaya ahondándose en nuestras almas, que penetre hasta lo más profundo del ser. As! el sentirte a ti la "constante invitada" de nuestras vidas, se convertirá en la luz de todo nuestro vivir. Todo sea por ti y contigo, María. Amén.
 Oración de despedida a la Virgen.
Vengo a decirte, Madre de Manjavacas, que me voy, me marcho lejos. El camino nos hablará de la distancia, aunque sé que nosotros nunca podremos estar distantes. Tú te hallarás, allá donde me encuentre, con otra cara y con otra imagen. Pero sé que no me vas a dejar solo. Por eso mi despedida es un anhelo de presencia. Tu sabes María, que un hijo no puede pasar sin el amor y el cuidado de la madre. Acompáñame allá donde me encuentre, que sienta siempre tu mano maternal, María, la vida está hecha de encuentros y ausencias, de miradas y recuerdos, de quereres y añoranzas. Me encuentro tan a gusto aquí que no desearía partir. ¡Que paz siento en mí cuando percibo tu mirada! Quisiera, en mi despedida, que ella me embargara el alma. María, Madre, aunque me voy, sabes que contigo queda siempre mi corazón. Tu imagen la llevo siempre conmigo. Que la distancia y el anhelo de volver a mi pueblo sirvan para que crezcamos en intimidad. Que sepa que eres la única moteña que día a día me acompaña. Amén.
Ntra. Sra. de la Antigua de Manjavacas - Mota del Cuervo © 1998-2008, www.mota-del-cuervo.com

Inicio | Colabora | Sugerencias | ¿Quiénes somos? | Protección de Datos