Shôtôkan Ryu Kase Ha, Karate-dô
19º ANIVERSARIO ~ En Mota del Cuervo desde 1998
Hoy es
Mota del Cuervo » Historia » Personajes Ilustres » León Sánchez Quintanar

Historia - Personajes: León Sánchez Quintanar

Volver

LEÓN JOSÉ SÁNCHEZ QUINTANAR

Nacido en Mota del Cuervo en 1801. Muerto en Valencia en 1877. León Sánchez QuintanarRealizó los estudios secundarios en Cuenca y los de "médico-cirujano" en el Colegio de San Carlos, de Madrid, terminándolos en 1832. Allí tuvo como maestros al fisiólogo Juan Mosácula y al clínico Anatonio Morejón. Fue nombrado catedrático de anatomía patológica, patología y clínica quirúrgicas, y vendajes, del Colegio de Prácticos del arte de curar de Sevilla. Después de trasladarse por un corto periodo de tiempo a Santiago de Compostela, vino a Valencia como catedrático de patología quirúrgica, puesto en el que se mantuvo hasta su muerte.

Sánchez Quintanar fue el típico representante de la mentalidad anatomoclínica. En sus obras se observa la relación que establece entre la observación de los enfermos con la anatomía patologógica macro y microscópica; como ejemplos podemos poner Nuevas consideraciones acerca de la inflamación ilimitada o no circunscrita llamada flegmón difuso (1861) y La inflamación al alcance de los cursantes de cirugía (1871).

En lo relativo a la práctica quirúrgica merece ser destacada su aportación en la amputación de la pierna basada en un procedimiento llevado a cabo a nivel de la articulación con colgajos laterales emicirculares, que presentó en 1864 al Primer Congreso Médico Español.

Se ocupó también de la anestesia, como puede apreciarse en el discurso que leyó en contestación al que presentó Francisco Armet en la solemne recepción como catedrático numerario de la Facultad de medicina de la Universidad de Valencia en 1863, y del que se publicó un extracto en El Siglo Médico en 1864; llevaba como título De la anestesia y medios anestésicos, bajo el punto de vista clínico.

Cuando estuvo en Madrid junto a Hernández Morejón, colaboró como discípulo aventajado en la preparación de una obra central de la Historiogrfía médica española, la Historia biobibliográfica de la mediina española. Trabajó durante mucho tiempo en la Biblioteca Nacional relacionándose con los estudiosos que por entonces frecuentaban la institución. En Madrid comenzó también a recoger materiales para lo que serían sus obras Biblioteca Médica Hispano-Lusitana y Biblioteca Quirúrgica Hispano-Lusitana, que elaboró estando ya en Valencia. Estas permanecieron inéditas y se conservan en la actualidad en la Biblioteca y Museo Historicomédicos de la Universidad de Valencia. Juntas forman un repertorio biobibliográfico en seis volúmenes con información sobre más de mil autores que, en general no figuran en la obra de Morejón.
Por último, merece ser destacada su pasión por los libros. Llegó a reunir una colección destacada de libros de medicina de los siglos XVI al XVIII que sus hijas donaron a la Facultad de Medicina tras su muerte.
Esta figura de la medicina valenciana y española ha sido estudiada en profundidad por el prof. Juan Micó Navarro (León Sánchez Quintanar (1801-1877), Vida, obra y biblioteca, 4 vols., Valencia tesis doctoral, 1986. (Ed. en microficha: Valencia, Universitat de València, 1987).

"AMPUTACIÓN DE LA PIERNA" POR  LEÓN SÁNCHEZ QUINTANAR  
«A invitación de otros muchos cirujanos ingleses y americanos Mr. Pollock se muestra partidario de esta operación que ha practicado ocho veces. Colectando de ella 48 casos operados en Inglaterra, ha encontrado 36 curas y 12 fallecimientos. 45 casos americanos dan, 32 curados y 13 muertos, o sea una mortalidad de 25 a 26 por 100. El moñón obtenido por un colgajo anterior, comprendiendo o no la rótula, le parece preferible a el obtenido por la amputación en la parte baja del muslo. Nunca es cónico, ni retractado; superior en fuerza y en facilidad para la locomoción, exento de dolor y capaz de soportar el peso del cuerpo cargado con fardos. Se presta también más fácilmente para adaptar a él una pierna artificial.
Bajo todos estos conceptos, dice Mr. Pollock, esta amputación merece la preferencia, y ha sido aprobada en este sentido por todos los miembros presentes, cirujanos distinguidos de Londres, que la encuentran más segura, más fácil y menos peligrosa que la amputación por el tercio inferior del muslo. (Sociedad de Medicina y Cirugía Diciem. 1869).
En vez de dos colgajos antero-posteriores que tienen el muy grave inconveniente de molestar para el desagüe de la herida y cuya cicatrización descansa sobre la pierna artificial, el Dr. Smith, cirujano del Hospital de Bellevue, las corta lateralmente. La incisión que empieza próximamente a una pulgada debajo de la tuberosidad de la tibia, se prolonga hacia abajo y adelante hasta la parte más saliente del lado de la pierna, terminándose detrás poco más o menos en la línea media. Esto se hace en cada lado con la precaución de dar a los colgajos la encorbadura moderada de la pierna, con el objeto de cubrir mejor los cóndilos. Haciendo el colgajo interno un poco más ancho, la extremidad del fémur queda perfectamente cubierta, y la reunión, a menudo inmediata, se efectúa mejor por el derrame fácil de los líquidos en el ángulo inferior; asimismo por esta modificación, la cicatriz, retrayéndose hacia el medio, concluye por no pesar sobre el miembro artificial (Diario Americano de Ciencias Médicas - Enero).
Del Diccionº - anual de los progresos de las ciencias e instituciones Médicas, Continuación y Complemento de todos los Diccionarios por M.P.Garnier= 7º año 1870/71= Paris 1872 pª 53/54 (Disarticolazione di gamba al ginocchio per tetano traumatico) Desarticulación de la pierna por tétano traumático y nuevo procedimiento de amputación del muslo con colgajo rotuliano= 19 páginas en 8º con láminas. Extracto de las Memorias de la Academia de Ciencias de Bolonia, 1870.
Id. id. id. pagª 193». (Trascripción de un manuscrito de León Sánchez Quintanar. Se expone como el original). Biblioteca y Museo Historicomédicos. Universitat de València. "DE LA ANESTESIA Y MEDIOS ANESTÉSICOS ..." POR  LEÓN SÁNCHEZ QUINTANAR  
«...Cuando nosotros visitábamos las aulas y las clínicas desde 1824 a 1832, no conocíamos la anestesia sino como una enfermedad, y que por ello ocupaba una casilla en la nosología con el nombre de "parálisis de la sensibilidad", como puede verse en el tomo II de los Elementos de patología médico-quirúrgica de los señores Roche y Sanson. Respecto al uso de los medios que disminuyesen el dolor a los enfermos durante las operaciones quirúrgicas, oímos muy poco a nuestros maestros y ninguna indicación se dejó advertir sobre el particular , más bien lo fue en el sentido de condenar al opio y sus preparaciones perjudiciales, sentando como doctrina admitida que la sensibilidad mostrada por el paciente durante las operaciones debía servir de norma al operador.
Pero ya a fines del año 1846 hemos visto el descubrimiento y la aplicación que de él hizo el cirujano dentista de Boston; y en el número del día 10 de enero del siguiente 1847, la Revista de ciencias médicas de Cádiz llama la atención de los cirujanos sobre los buenos resultados debidos al éter para corregir la estrangulación de la hernias, acerca de cuyo punto remitieron al Journal de médecine et de chirurgie pratique, dos profesores españoles que no nombra, una observación, la primera que apareció en dicho periódico francés, en la que se daba cuenta del excelente efecto obtenido del éter, con que consiguieron la reducción de una estrangulación herniaria producida por un afecto nervioso.
A los pocos días, el 28 del mismo mes de enero, La Facultad, periódico de ciencias médicas, publicaba un interesante artículo del Dr. Mata, en que anunciaba a sus lectores en un escrito que encabezaba con el epígrafe Del dolor en las operaciones quirúrgicas, los descubrimientos que acababan de verificarse; los sucesos obtenidos en Inglaterra, y los cinco casos que el Dr. Malgaigne sometió al criterio de la Academia de medicina de París de su propia experiencia en la sesión del 12 de enero; en la cual, tomando parte Mr. Velpeau, manifestó: "Que el empleo del éter para adormecer a los operados databa de unos cuantos meses en América y de algunas semanas en Inglaterra; que se le había propuesto dicho medio anestésico para su clínica de la Caridad, y que temiendo malos resultados de la inspiración de una sustancia no indiferente a la economía, y de acción no poco enérgica, no llegó a hacer uso de ella...
...Ocho páginas más adelante y en otra sección del mismo número del citado periódico se lee con caracteres notables y distintos estos epígrafes: Clínica quirúrgica de la Facultad (alude a la de Madrid), Del éter sulfúrico para adormecer a los que han de ser operados. En este escrito se encuentra la exposición del ensayo que el catedrático de clínica quirúrgica de la misma el Dr. Argumosa hizo en tres casos para amortiguar la sensibilidad haciendo respirar aire cargado de los vapores del éter; de los cuales el tercero dio un resultado completo; notando que en los tres casos la respiración y la circulación se han hecho más lentas. Notaremos, aunque de paso, que los ensayos hechos en París y en Madrid son simultáneos, están a un mismo nivel por dos famosos cirujanos y con resultados semejantes»

León Sánchez Quintanar, De la anestesia y medios anestésicos, bajo el punto de vista clínico, El Siglo Médico, 11, 403-406, 436-438, 1864.

Directorio de Pueblos de Cuenca ¡CSS Válido!  Bookmark and Share
Condiciones de Uso   |   Privacidad   |   Política de Cookies   |   ¿Quiénes somos?   |   Contactar © 1998/2017, ATOMUS Web Design