


Arriba, el Ayuntamiento. A la izquierda, típico bombo manchego
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Desde la infinita planicie que rodea la localidad, la imagen encaramada a
una loma de un conjunto formado por siete molinos anuncia la pronta
llegada a Mota del Cuervo. A los pies de estos gigantes y rodeada de
campos de olivos y cultivos de trigo, cebada y vides que pintan de ocre y
verde todo su entorno, la población conquense se recoge en un conjunto de
calles abiertas a la luz de La Mancha, calles amplias y limpias en las que
el visitante podrá descubrir un buen conjunto monumental, fruto de su rica
y larga historia.
Herencia judía, árabe y cristiana
Una Historia que tiene su punto álgido allá por el siglo XII, cuando el rey
Alfonso VIII conquistó a los musulmanes una buena parte del territorio de
Cuenca. Por aquel entonces en Mota del Cuervo convivían las tres
religiones extendidas en el momento por toda la península. Judíos, árabes
y cristianos crearon un interesante entramado tanto económico como social
y cultural, un entramado de convivencia que ha llegado hasta nuestros años
en forma de una herencia abundante.
Aquella sociedad tolerante dejó
su impronta en edificios y costumbres, algunas de las cuales se enraizaron
de tal forma que aun hoy perviven entre los habitantes del lugar. Como
muestra, la cerámica blanca artesanal que puede encontrarse en varios
talleres de Mota del Cuervo, herencia directa y hermosa de los árabes que
en otro tiempo vivieron aquí, convertida hoy en «souvenir» inexcusable por
el que se deja tentar, y con razón, todo visitantes que se llega hasta
Mota.
La vida en torno a tres plazas
La
población pasó después a manos de la Orden de Santiago y con la llegada de
los Reyes Católicos y la consiguiente repoblación, fueron los agricultores
y ganaderos de las tierras circundantes los encargados de formar un núcleo
fuerte, cuya próspera economía no hizo más que crecer.
De esa dinámica Historia y las huellas que a nuestros días han llegado
hablan muchos de los edificios de esta localidad, cuyo conjunto urbano se
estructura en torno a tres lugares claves: la Plaza Mayor, la de Cervantes
y la de la Tercia. En su interior o alrededor de ellas se encuentran las
construcciones más emblemáticas de Mota del Cuervo, como su ayuntamiento,
que junto al edificio de los juzgados –ambos levantados en el siglo XVIII–
forman un elegante conjunto.
Entre los edificios religiosos más
notables destacan su iglesia parroquial, dedicada a San Miguel Arcángel, y
la ermita de San Sebastián, en pleno casco urbano. Mientras que ésta da la
bienvenida a los visitantes con una hermosísima fachada, de la iglesia
parroquial, construída entre los siglos XV y XVII, hay que mencionar el
juego de arcos que se puede contemplar en su interior y la bella portada
que da entrada al templo.
Arquitectura y paisaje
Un paseo por Mota del Cuervo también sorprenderá por las abundantes
muestras de arquitectura tradicional manchega que se dan cita en sus
avenidas. Sobre todo en la calle y la plaza de Cervantes, en la calle de
Ramón y Cajal y en la de Mayor Baja. En estos puntos se encuentran varias
edificaciones señoriales de los siglos XVII al XIX, fachadas cuajadas de
detalles dignos de admirar como sus escudos o sus finísimos trabajos de
rejería.
Respecto al paisaje que rodea Mota, en líneas
generales puede decirse que es La Mancha pura y sin dobleces, salpicada de
esas construcciones agrícolas tradicionales que hacen las veces de almacén
y que aquí llaman bombos, aunque hacia el sur y ocupando una parte de su
municipio y los de Las Mesas, Santa María de los Llanos, El Pedernoso y
Las Pedroñeras el paisaje ocre se rompe, el color torna en verde y aparece
un entorno húmedo de gran importancia ecológica. Aquí, el terreno árido se
abre y da lugar a un magnífico conjunto de lagunas. Además de su interés
paisajístico, este humedal tiene una utilidad biológica de primer orden
pues sirve de estación de descanso, avituallamiento y nidificación para
enormes bandadas de aves migratorias que eligen este lugar para repostar
en su viaje periódico de ida y vuelta entre el norte de Europa y África.