La Función de Ánimas
Fiesta que se celebra el Domingo de
Pentecostés todos los años. En este día danzantes moras y cristianas, con sus dichos y
poesías, engarzan la Fiesta de las Ánimas con la gran Festividad Litúrgica del
Espíritu Santo.
¿Fueron danzantes-hombres antes? ¿De
qué época arranca esta fiesta?. No está claro. Todo ese rito de danza, de música de
fuego, con la quema del Sapo u otra motivación ¿de qué nos libera? ¿Y pasar a ofrecer?
Era bonita la cuerda de caballerías que
desfilaban ante el cuadro de las ánimas Nuestro grupo de danzas hace unos años tuvo
vitalidad y era conocido incluso fuera de España.
Tiene jotas muy bonitas: "la jota de
los quintos", y tantas otras que tienen su esencia moteña. Allá van estas: La
Virgen de Manjavacas Le dice a la del Pilar si tú eres aragonesa yo soy moteña y con
sal. La Virgen de Manjavacas tiene su ermita en la vega y la del Valle en un barrero por
eso es alfarera.
La Gargantera
Se celebra el día de San Blas, 3 de
febrero, y despertaba grandes ilusiones en los niños moteños. Todos los padrinos y
madrinas del bautismo, tenían la obligación moral de hacer algún regalo a su ahijado
el
día de San Blas.
Cuentan que algún padrino, al estilo
moteño, colgaba como regalo una cuerda de chorizos o una ristra de ajos, ya que era
colocar algo en torno a la garganta (San Blas es el abogado de la garganta).
Este día los niños solían presumir de
lo que les habían regalado sus madrinas o sus padrinos. Teniendo todo esto así un lazo espiritual con la
persona que los tuvo en la pila del bautismo.
Esta tradición aún perdura.
Los Lutos
La muerte, cuando hacía acto de
presencia en alguna casa moteña, era enterrar no sólo a los muertos, sino en vida a los
miembros de la familia.
Años y años subsistía este luto aunque
no hubiera más fallecimientos en la familia. Hombres sin afeitar, cabizbajos, reflejando
en sus rostros la pena y casi siempre solos en su casa o en el campo. Mujeres, que no
hacían la limpieza, que no se quitaban el pañuelo de la cabeza negro ni para dormir, que
no compartían vida social con su inmenso dolor y sufrimiento, arrastrando la vida sin
peinarse..., y sin ilusión.
Visitar estas casas, era salir con el
corazón encogido. Se veía la muerte como una desgracia, como un castigo sin resignación
cristiana. Si había jóvenes en la casa, la soledad era su compañía y a lo más la
Iglesia era el objetivo para poder salir de la casa.
El
Carnaval
Unas 7 semanas antes del Domingo de Pascua,
se vuelve a celebrar el Carnaval, después de unos años en que casi cae en el
olvido.
De una fiesta que se hacia en grupos de amigos, que independientemente se paseaban disfrazados por las calles del pueblo, se pasó a organizar una cabalgata con carrozas y charangas, incentivado con premios a las mejores creaciones. Los disfraces pasan a ser más sofisticados y trabajados, dando más variedad y color a la fiesta.
Termina el Carnaval con el entierro de la Sardina, el miércoles de Ceniza, para dar paso a la Cuaresma.
La
Llueca
Unas 5 semanas antes del Domingo de Pascua, es tradición hacer unos bollos de forma circular y en la tarde del domingo subir a la sierra o al campo y "cantar la
llueca". Se suele acompañar con chocolate caliente.
Antes de empezar a comer se canta la llueca: "Esta
llueca cucurucada ha puesto un huevo en la cañada, puso uno, puso dos, puso tres, .... (y así hasta veintidós). Llegó la madre de Dios y se lo comió
"tó", y lo poquito que dejó, me lo comí yo.", y comienza la
merienda.
El
Sapo
Se celebra unas 7 semanas
después del Domingo de Pascua, y se remonta a la época de la conquista árabe.
Danzantas y danzantes, al ritmo del tambor y la dulzaina recorren las calles del pueblo.
Al llegar a un cruce de calles, la danza era interrumpida por un pregón o poesía. El pregón solía ser satírico, y a la voz de
"que voceen tos los chicotes" comenzaba de nuevo la danza.
El domingo, en la plaza de la ermita de El Santo, se pasaba a ofrecer a las
Ánimas Santas. Mientras las danzantas no
dejaban de danzar. Las caballerías desfilaban ante el cuadro de las Ánimas, y paseaban a lomos de las mulas a los más
jóvenes.
Actualmente se termina con la quema del
"Sapo". Éste es un monumento satírico de un hecho relevante de la
vida social Española y que se plasma en una figura a modo de Falla
Valenciana.
Las Matanzas
Era algo familiar y de amigos. Todo
tenía su salsa, desde picar la cebolla, hasta que los chicotes asaran el rabo del cerdo,
antes de descuartizarlo, o hacer con la vejiga un balón para jugar.
Dentro de todo esto estaba la reunión,
la intimidad, el quererse, y para eso hay que comer juntos muchas veces. De ahí que la
matanza era cariño y amor porque se participaba y se comía juntos.
Despedida de "Quintos"
Esto era triste, la familia, el hogar, la
casa, quedaba en silencio mientras el hijo estaba en el servicio militar. Las hermanas no
podían cantar ni salir a la calle. De hacer cosas de dulce, nada.
La despedida era de llantos: la madre con
su imaginación femenina, al estilo moteño, veía a su hijo ya perdido, dejando de ser
realista en aquel momento. La casa se llenaba de gente a despedir al quinto: abuelos,
tíos, incluso parientes lejanos, etc. El padre en silencio, sin diálogo, acompañaba al
hijo a Cuenca.
Supersticiones
Herencia de nuestros antepasados es la
superstición, que a su vez fueron heredados de los árabes y otros pueblos del
pasado, eminentemente supersticiosos. Todavía siguen vigentes (aunque cada vez menos)
algunas de las creencias en vanos presagios que realmente son producidos por
acontecimientos puramente fortuitos. Unas parecen predicar "mala suerte" y
otras, en cambio, "buena suerte". A continuación reseñamos las más habituales
de la localidad.
Predicen mala suerte.
- Viajar o casarse en martes y trece.
- Mirarse en un espejo roto.
- Encontrarse con un gato negro.
- Ponerse la novia el vestido nupcial antes
de casarse.
- Pasar debajo de una escalera.
- Derramar sal.
- Contar los platos de una mesa.
- Soñar con cerdos.
- Abrir un paraguas dentro de la casa, o
darle vueltas.
- Cruzar un cuervo de izquierda a derecha.
- Cantar un gallo a medianoche. -
- Romper un espejo. -
- Cantar una lechuza por la noche. -
- Soñar con huevos rotos o ver un
moscardón negro.
Predicen buena suerte
- Derramar vino.
- Encontrar una herradura.
- Soñar con dinero.
- Encontrar una moneda de cara.
- Tocar la "chepa" de una persona.
- Ver una mariposa blanca.
- Encontrar dos monjas de frente.
- Ver un carro lleno de muebles.
-...Y otros más.
Los dichos de nuestro pueblo atienden
sobre todo a las costumbres, y también a la gracia socarrona de la muchas veces hacemos
gala los moteños.
- Pincharse en el meñique significa gusto,
en el anular disgusto, en el corazón carta, en el índice amor y en el pulgar
pretendiente.
- Si te suena el oído derecho, están
hablando bien de ti; si es el izquierdo, mal.
- Ver una mariposa a tu alrededor indica que
vas a tener carta.
- Cuando hay nube, se coloca una navaja
abierta para que se corte la nube y no caiga piedra.
- Pedir sal a la vecina es quitarle suerte.
- Cuando algo se te cae, están hablando
de ti.
- Para evitar la mala suerte, se hecha sal
por la espalda.
- Barrer de noche remueve a los muertos.
- No se deben comer gachas, porque el
difunto mete el dedo en ellas.
- Una novia debe llevar a la boda algo
prestado de color azul.
- Los novios no deben regalarse navajas
porque se cortan los amores.
- Cuando te pones una prenda al revés te
regalan algo.
- Del hombre arraigado, no te verás vengado
- Más vale el buen nombre, que las muchas
riquezas
En Mota también había costumbres
relacionadas con las curanderas para traer la buena suerte. Una de ellas era poner
hierbabuena en los altares el día del Señor. Después de la procesión se recogía y se
hacían haces para llevarlos a las villas. Esto servía para evitar el pedrisco o las
heladas. También eran útiles los cirios de Semana Santa, para encenderlos en noche de
tormenta y evitar males mayores.
También, como en todos los pueblos, hay
personas que predicen el tiempo meteorológico. Costumbre muy extendida es la observación
de las cabañuelas. También hay signos como aquel que dice que cuando los tordos se
juntan en el tejado de la iglesia, y ahuecan las plumas, hay señal de lluvia. También se
decía que "la luna de octubre, siete lunas cubre". Se daba a entender que si
llovía en octubre, seguramente llovería en los siete meses siguientes.
Traída
y Llevada de la Virgen
Declaradas de interés turístico (B.
O. E. 29-02-77)
FECHA (variable) : 1er y 3er domingo de Agosto respectivamente
En un principio, se realizaba en el mes de Abril, pero se pasó luego al mes de
Septiembre, tal vez para así tener ya hechas las cosechas, las eras limpias, y un poco más de dinero
en el bolsillo para contribuir a la celebración de las fiestas patronales. Más tarde se pasa al mes de Agosto debido principalmente a que la cosecha de la uva se va adelantando y
casi coincide con las fiestas. En la actualidad, todo comienza en la madrugada del primer domingo de
Agosto.
La gente se va concentrando en la ermita de la Virgen que se encuentra a unos siete kilómetros del pueblo. Se reparten bollos y chocolate caliente para
apaciguar el fresco del alba.
La Virgen sale en procesión hasta llegar al Hito. Allí se le desprende de todos su ornamentos para que no se pierdan en la carrera. Además se le cubre con un manto para que
no se manche con el polvo del camino. Todos los cuidados son pocos. Una vez preparada la imagen los anderos cogen las andas, cargan la Virgen a hombros y comienza la carrera hacia el pueblo de la Mota. A lo largo del camino se van realizando relevos, pero siempre deteniendo la carrera el menor tiempo posible. Sólo hay una parada un poco más prolongada hacia la mitad del
camino, en el Pozo de la Media Legua. Allí se toman los segundos imprescindibles para refrescarse el rostro y de nuevo continuar con la carrera.
A la Virgen la acompañan en su carrera tanto jóvenes como no tan jóvenes, hombres y mujeres, incluso las personas que no pueden acompañarla en todo su recorrido, la
acompañan durante unos metros. Incluso si fallan las fuerzas hay una caravana de tractores y remolques tras el pelotón de anderos que recogen a los rezagados. A lo largo del camino, la gente que está en los
márgenes, animan vociferantes a los corredores y se dan vivas y ensalzos a la Virgen.
La carrera termina en el Pocillo de la Virgen ya en el pueblo de Mota. Allí se destapa la imagen, se le ponen de nuevo sus ornamentos, y se lleva en procesión hacia la
Parroquia del pueblo.
Con esto termina la "Traída de la Virgen". Es el comienzo de las fiestas patronales.
La llevada se realiza quince días después. Si la traída se hacia con el frescor de la mañana, la llevada se realiza al mediodía, a las dos de la tarde, con el sol en todo lo alto. El
procedimiento es el inverso, claro está, al de la traída, pero con el agravante que el calor hace que el cansancio de los corredores sea mayor, y la carrera se dilata unos minutos
más.
A la llegada, y una vez alojada la imagen de la Virgen en su ermita, se da a los presentes oportunidad de reponer fuerzas con unas típicas y sabrosas calderetas de cordero.
Es el final de las fiestas patronales.
La "Traída y llevada" están declaradas de interés turístico:
B. O. E. 29-02-77 : Por resolución de la Subsecretaría de Turismo de 22 de febrero se ha concedido el Título Honorífico de Fiesta de Interés Turístico a las tradicionales
Romerías de la "Traída y Llevada" de la Virgen de su Ermita al pueblo y viceversa, a hombros de los anderos.
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